martes, 2 de diciembre de 2008

FULMINAR



Ya no controlo la imagen del espejo,
por cada gesto mio
aquella me devuelve demonios
que me ostigan
me tocan
me crean,
no quiero
no debo
no puedo ver

Revelados contra mi pulcra,
casta y estupida irrealidad,
que quiero
que debo
que puedo ver
deshilvana en cada gesto
aquellos que profundos,
reales, sentidos deshacen impudicamente -sin remedio ya-
mi falsa conciencia
del mundo

de los cuerpos
del sexo
del arte
y lo que era sacrosanto - vital-

se arroja al barranco de los desperdicios de mi hipocrecia.

Fenix


Despojada de palabras que me expresen
miro y no veo mas que remolinos
que al tiempo en que me poso en algo
-que no distingo ya-
-pero que intento asir-,
surgen pavorosos
implacables
y vuelvo a quedar desnuda
mojada
con sangre
y sin el liquido que en el principio
fue alimento inmejorable.